"Marat, que somos pobres, y pobres seguiremos...". Subí la Gran Vía madrileña con el soniquete y no sólo eso, sino que esta mañana me he levantado con la frase en la cabeza. ¿Síntoma de locura? Voy a tener que hablar con los de Animalario o mejor, con los responsables del Centro Dramático Nacional, que ceden el escenario del prestigioso María Guerrero a unos enfermos mentales...
Ah no, no son unos 'cualquiera', primero porque representan al 51% de la población europea que, a lo largo de su vida, sufrirá algún tipo de desequilibrio mental, y segundo, nos quieren hacer ver las cosas con otros ojos y la verdad es que, dejando a un lado la moralina y las pretensiones, puede ser la mejor receta para luchar contra la ignorancia.
Afrontar un texto sustancioso desde la locura te permite incluir grandes momentos de lucidez. Al final, después de las más de las dos horas y media de gritos, canciones y enfrentamientos dialécticos, te llevas una buena colección de ideas. Lo que hagas luego con ellas es cosa tuya.
Por cierto, esta obra se montó en España a finales de los años sesenta. Fue en el Teatro Español y bajo la responsabilidad de Adolfo Marsillach. Se recuerda hoy como uno de los grandes hitos del teatro de nuestro país. Dentro de 40 años –no eches cuentas- veremos si pasa lo mismo con ésta versión. Yo creo que sí. Con todos los impactos que recibimos a lo largo del día, el hecho de que siga cantando dice mucho de los lanzados anoches desde el escenario, ¿no creéis?
--- --- --- ---
¿Quién? Animalario.
¿Dónde? En el Teatro María Guerrero (Centro Dramático Nacional).
¿Algo más? Animalario monta la revolución en el María Guerrero con Marat-Sade
viernes, 2 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario